Agradece
AGRADECE
Agradece…
A aquéllos que, con su manera de ser, te ayudaron a ser más
humano, más sencillo, más sensible a las cosas de Dios.
A aquél que, inesperado y oportuno,
supo escucharte comprensivo.
A aquéllos con quienes compartiste tus ratos de juego.
A aquél que te ayuda desvelar tu riqueza interior.
A aquél que, con su gran bondad, te hizo ser sencillo.
A aquél que descubriste un día y «se quedó en ti».
A aquél que, corrigiéndote con cariño, te hizo caminar.
A aquél que, con su vida incansable, te animó a luchar.
A aquél que, sin cansancio, esperó lo mejor de ti.
A aquél que te exigía siempre, haciéndote crecer en grandeza.
A aquél que te hace sentir importante cuando necesita de ti.
A aquél que, estando lejos, lo sentiste cerca.
A aquél, que, con su desacuerdo, te hace descubrir tu verdad.
A aquél que sabes que te quiere y siempre te espera.
A aquél que siempre te anima a ver lo positivo.
A aquél que te quiere como eres, animándote a crecer.
A aquél que, con su necesidad de ti,
hizo que te sintieras «único».
A aquéllos que, con su experiencia interior,
te ayudaron a conocer a Dios
y te anunciaron la buena noticia de que..
Dios es tu mejor amigo, y te ama.
(Cáritas Española: “La espesura del amor, Dios” Adviento y Navidad 2008-2009)